Cáncer de Mama: Abordaje Psicológico y Estético para la Recuperación Integral
España, Octubre de 2024
El cáncer de mama ha visto un aumento significativo en la tasa de supervivencia, pero las secuelas físicas y emocionales persisten tras el alta médica. Expertos abogan por una gestión adecuada de la imagen corporal como parte esencial del proceso de recuperación.
A medida que los avances en el tratamiento del cáncer de mama han mejorado la tasa de supervivencia, que en el caso de los diagnósticos localizados alcanza el 99% en muchos países, también ha crecido la necesidad de abordar las secuelas físicas y emocionales que persisten tras el alta médica. Este desafío ha llevado a expertos a enfatizar la importancia de la gestión de la imagen corporal en la recuperación de las pacientes.
Alejandra Cano, psicooncóloga del Hospital Vall d’Hebrón y psicóloga en el centro interdisciplinar Owings, resalta el impacto emocional del cáncer en varias etapas. «Acabados los tratamientos, pueden quedar múltiples huellas en el cuerpo de las que puede ser incluso más difícil hablar porque no son visibles», indica. Esta situación puede incluir cansancio extremo, dolores articulares y afectaciones a nivel sexual, lo que contribuye a la percepción de pérdida y malestar en las pacientes. Cano también menciona que durante el tratamiento, cambios como la pérdida de cabello pueden resultar estigmatizantes, ya que implican revelar la enfermedad a los demás.
El enfoque contemporáneo incluye opciones como la reconstrucción mamaria inmediata tras una mastectomía, que, según Cano, puede ser más fácil de manejar que una reconstrucción tardía. Sin embargo, destaca que siempre existe un proceso de duelo por la pérdida de una parte del cuerpo asociada a la feminidad y la maternidad.
El apoyo psicológico se vuelve crucial al final del tratamiento médico, donde las pacientes pueden enfrentar un vacío emocional. Cano afirma: «Cuando ya no hay un equipo médico detrás que te dice lo que tienes que hacer en cada momento, surgen muchos miedos e inseguridades, y muchas veces es ahí cuando llega realmente el bajón emocional».
Ainhoa Marín, responsable de bienestar emocional de la Asociación Española Contra el Cáncer en Barcelona, menciona que «no todas las mujeres que pasen por un cáncer de mama van a necesitar acompañamiento psicológico», pero reconoce que entre el 30% y el 50% desarrollará síntomas clínicos significativos que requerirán apoyo emocional. Para Marín, la aceptación del cuerpo es fundamental para mejorar la calidad de vida: «En la medida que una mujer se identifique y reconozca su cuerpo, mejor será su calidad de vida».
Begoña Solà, enfermera gestora de la imagen corporal especializada en pacientes oncológicos, ha sido testigo de cómo algunas pacientes prefieren renunciar a tratamientos como la quimioterapia para no comprometer su imagen. «La parte física es muy importante para las personas», afirma, destacando el dolor que implica la pérdida de cabello o cejas, lo que afecta profundamente su identidad.
Afortunadamente, el sistema sanitario ha comenzado a atender estas necesidades, según Nuria Sáez, Directora del Máster en Enfermera Gestora de la Imagen Corporal y Dermoestética de NUS Agency. Sáez enfatiza que «las enfermeras las escuchamos decir que no se sienten completas, no se sienten femeninas», lo que ha llevado a incluir a enfermeras especializadas en unidades de regeneración que ofrecen micropigmentación como parte de la reconstrucción mamaria.
Además, programas de estética oncológica, como el que lleva a cabo la Fundación Ricardo Fisas Natura Bissé, están disponibles para proporcionar tratamientos gratuitos a quienes los necesiten, sin importar sus recursos económicos. Este programa, que opera en 22 hospitales y asociaciones de pacientes, ha realizado más de 12,000 tratamientos estéticos y atendido a más de 3,500 personas, siendo el 93% de ellas mujeres y el 71% con diagnóstico de cáncer de mama.
Los efectos secundarios de tratamientos como la quimioterapia y radioterapia pueden tener un impacto significativo en la piel, lo que requiere atención estética especializada. Las técnicas como la micropigmentación se convierten en herramientas valiosas para ayudar a las pacientes a dejar atrás un capítulo doloroso y empoderarse para enfrentar una nueva etapa con esperanza.
A medida que la comprensión del cáncer de mama evoluciona, también lo hace la forma en que se aborda la recuperación integral de las pacientes, donde la salud emocional y la imagen corporal juegan un papel fundamental en la reconstrucción de sus vidas.